La madre del hijo menor de Diego Maradona se refirió a las consecuencias de la exposición pública y las burlas en redes sociales que afectan al adolescente.
La situación familiar de Verónica Ojeda y su hijo, Dieguito Fernando Maradona, ha cobrado relevancia pública en las últimas semanas. El origen se remonta a la aparición del adolescente durante el juicio por la muerte de su padre, Diego Maradona, donde realizó un pedido de justicia. Este momento, ampliamente difundido, generó una serie de reacciones en redes sociales, incluyendo comentarios y contenidos de burla dirigidos al menor.
En una reciente intervención televisiva, Verónica Ojeda manifestó su preocupación y malestar por esta situación. «Ya no lo tolero más», expresó en referencia al impacto que estas burlas han tenido en su hijo. Relató cómo Dieguito Fernando tomó conocimiento de los comentarios ofensivos y el desconcierto que le provocaron, llegando a preguntarse por qué la gente se disfrazaba de él si solo había pedido justicia por su padre.
Ojeda mostró especial indignación al señalar que algunas figuras públicas replicaron contenidos burlándose del menor. «Si sos un adulto, hacele una broma a un adulto, no a un menor de edad», remarcó. Narró un episodio en el que una humorista realizó un sketch sobre su hijo y lo compartió en redes, el cual, si bien fue eliminado posteriormente con disculpas, según su relato, ya había causado un daño.
Frente a las críticas por permitir que su hijo hablara ante las cámaras, la ex pareja de Diego Maradona defendió la decisión, argumentando que no tenía motivos para esconderlo y que lo acompañó en su deseo de expresarse. Para contener a Dieguito Fernando ante la presión mediática y el peso del apellido, Ojeda explicó que la familia recurrió a ayuda profesional. «Lo tratamos con especialistas y lo acompañamos mucho», afirmó.
Pese a las dificultades, destacó el apoyo recibido en el ámbito escolar, donde tanto compañeros como autoridades se han convertido en un sostén clave para el adolescente en este contexto complejo que continúa atravesando.
