En medio de tensiones internacionales, el expresidente de Estados Unidos cuestionó las posturas del Sumo Pontífice sobre el conflicto en Medio Oriente y reprochó a la mandataria italiana su falta de involucramiento en asuntos de seguridad global.
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar polémica al lanzar duras críticas contra el Papa y la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, en un contexto de tensiones internacionales vinculadas al conflicto con Irán.
Trump apuntó contra el Sumo Pontífice al afirmar que «no entiende» la situación en Medio Oriente y cuestionó sus declaraciones sobre la guerra. «No debería hablar de guerra, porque no tiene idea de lo que está ocurriendo», sostuvo, al tiempo que reiteró acusaciones previas en las que lo había calificado de «débil» y con posturas alineadas a sectores de izquierda. El exmandatario estadounidense también insinuó que la elección del Papa estuvo vinculada a su propia llegada al poder, una afirmación que generó controversia en el ámbito político y religioso.
En paralelo, durante una entrevista con el diario italiano Corriere della Sera, Trump cargó contra Giorgia Meloni, a quien acusó de no querer involucrarse en los conflictos internacionales pese a la dependencia energética de Italia. «Piensa que Estados Unidos debería hacer el trabajo por ella», criticó.
Las tensiones entre ambos líderes se profundizaron luego de que Meloni cuestionara los dichos de Trump contra el Papa. El republicano redobló la apuesta y la calificó de «inaceptable», al advertir sobre el riesgo de que Irán desarrolle armas nucleares. Trump también reveló que hace tiempo no mantiene diálogo con la dirigente italiana, a pesar de haberla definido semanas atrás como «una amiga» y «una gran líder». Además, expresó su descontento con la postura de Italia en la OTAN y cuestionó la falta de apoyo en temas de seguridad internacional.
Finalmente, el expresidente estadounidense advirtió que Europa enfrenta serios problemas por sus políticas energéticas y migratorias, y sostuvo que países como Italia dependen de Estados Unidos para garantizar la seguridad en puntos estratégicos como el estrecho de Ormuz. Las declaraciones del exmandatario reflejan un endurecimiento de su discurso hacia aliados tradicionales y figuras influyentes del escenario global, en un contexto internacional cada vez más tenso.
