La joven de 25 años, cuya solicitud de muerte asistida fue avalada por múltiples tribunales tras una extensa batalla legal, falleció este jueves en un centro de salud de Cataluña.
Noelia Castillo, una joven parapléjica de 25 años, falleció este jueves tras recibir la eutanasia en un centro de salud de Cataluña, España. El procedimiento se llevó a cabo después de que diversos tribunales, incluyendo el Tribunal Supremo y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, reconocieran su derecho a la muerte asistida, en el marco de una prolongada batalla judicial.
Castillo sufría una paraplejia tras una caída desde un quinto piso en octubre de 2022, hecho que ocurrió después de haber sido víctima de una agresión sexual múltiple. La lesión medular completa la mantuvo postrada en una silla de ruedas, con dolores neuropáticos crónicos que ella misma describió como insoportables.
En una entrevista televisiva concedida un día antes de su fallecimiento, la joven expresó sentir alivio y su deseo de «dejar de sufrir e irse en paz», relatando también una vida marcada por dificultades y traumas.
El proceso para acceder a la eutanasia se vio complicado por la oposición de su padre, asesorado por la asociación Abogados Cristianos, quien cuestionaba su capacidad mental para tomar la decisión. Sin embargo, todas las instancias judiciales, desde un juzgado de Barcelona hasta el tribunal europeo, fallaron a su favor.
