Luis Fadel, exadministrador local del organismo, advirtió sobre demoras en pagos a prestadores y la reducción de servicios que afectan a los afiliados, en su mayoría jubilados.
La situación del PAMI en Catamarca fue analizada por el exadministrador local del organismo, Luis Fadel, quien expuso un panorama marcado por deudas, atrasos en prestaciones y recortes que, según indicó, impactan directamente en la atención de los afiliados.
En diálogo con Mensajes en la Radio (Radio El Esquiú 95.3), Fadel describió el escenario actual y señaló que la crisis no se limita a los médicos de cabecera. Explicó que el sistema funciona como una cadena que involucra a múltiples prestadores, desde farmacias y bioquímicos hasta servicios de kinesiología, ortopedia y enfermería, todos afectados por demoras en los pagos.
Según indicó, la falta de precisión sobre los fondos liberados desde Nación genera incertidumbre tanto en los prestadores como en los afiliados. “No se especifica para qué tipo de prestación son esos fondos, ni cuál es el monto abarcativo”, advirtió, al tiempo que remarcó que esa falta de información repercute en la atención cotidiana.
El exfuncionario también puso el foco en la situación de los jubilados, quienes constituyen la mayor parte del padrón en la provincia. Señaló que muchos perciben haberes mínimos y dependen del sistema para acceder a servicios esenciales de salud. En ese contexto, alertó sobre el riesgo de prácticas como el cobro de plus por parte de algunos profesionales, una situación que consideró debe ser controlada por el Instituto.
Fadel agregó que el problema excede lo estrictamente médico. Recordó que el PAMI cuenta con un componente social que incluía actividades en centros de jubilados, turismo y programas de asistencia, muchos de los cuales ya no se encuentran vigentes. Esa reducción de prestaciones, sostuvo, afecta la calidad de vida de los adultos mayores.
“PAMI es el presente de muchos, pero seguramente el futuro de todos”, afirmó, al plantear la necesidad de sostener y fortalecer el sistema. Mientras continúan los reclamos por regularizar pagos y garantizar prestaciones, el escenario se mantiene abierto y con impacto directo en miles de afiliados.
