Un grupo de padres, madres y abuelos se movilizó frente a los Juzgados de Familia de Catamarca para visibilizar la demora en expedientes de revinculación y exigir respuestas a la Justicia.
En vísperas del Día Internacional contra el Maltrato Infantil, un grupo de familias catamarqueñas se concentró frente a la sede de los Juzgados de Familia, ubicada en calle Almonacid 1439, para denunciar lo que consideran una obstrucción sistemática de los vínculos entre padres, madres, abuelos y sus hijos o nietos.
Los manifestantes entregaron una carta abierta a la prensa en la que señalan demoras extremas en los procesos de revinculación y falta de pericias efectivas. Según el documento, estas situaciones generan un daño psicológico y emocional en niños y adolescentes, quienes quedan como “rehenes” en medio de conflictos donde se utilizan denuncias para avalar la desvinculación.
Entre los testimonios más conmovedores, una pareja de abuelos que viajó desde Pomán relató que llevan siete meses sin ver a su nieta de cinco años. La bisabuela de la pequeña también expresó su dolor y criticó la falta de acción judicial frente a lo que consideran maniobras de manipulación que aíslan a los niños de su entorno familiar.
Los participantes portaban carteles con frases como “hijos rehenes” e “infancias robadas” y solicitaron la intervención directa de la Corte de Justicia de Catamarca. Advirtieron que los plazos procesales son excesivos —mencionaron demoras de hasta 60 días para corregir errores administrativos— y pidieron que, si los funcionarios no son idóneos para manejar estos casos, sean desplazados de sus cargos.
