El curso, declarado de interés parlamentario, reúne a educadores de toda la provincia en el marco del Año Jubilar por el bicentenario del natalicio del beato.
Este viernes inició la capacitación “Fray Mamerto Esquiú: Apóstol y ciudadano al servicio de la unidad”, organizada por la Vicaría Episcopal para la Educación de la Diócesis de Catamarca, el Gobierno de Catamarca a través del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, y los Institutos Superiores Fray Mamerto Esquiú y San Pío X, que conforman el Centro Educativo y Cultural Diocesano (Ceculd) Virgen del Valle. La actividad se enmarca en el Año Jubilar Diocesano por el Bicentenario del Nacimiento del Beato Mamerto Esquiú, que se celebrará el próximo 11 de mayo.
La primera jornada se desarrolló en el salón de la casa de retiros espirituales Emaús, donde se congregaron unos 1.500 docentes de todos los niveles y modalidades del sistema educativo provincial, tanto de gestión estatal como privada, provenientes de la Capital y del interior catamarqueño.
El acto inaugural contó con la presencia del gobernador de la provincia, Raúl Jalil; el director provincial de Gestión Municipal, Privada, Social y Cooperativa, Pablo Figueroa; y el Vicario Episcopal para la Educación, padre Lucas Segura, junto a representantes legales y directivos de instituciones educativas privadas. El obispo participó mediante un video, ya que se encuentra en la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina en Buenos Aires, y también estuvo presente el vicario general, padre Julio Murúa.
En la apertura, el padre Lucas Segura dio la bienvenida a los asistentes y destacó: “Ver este salón colmado por casi 1.500 educadores no es solo una cifra sorprendente, sino el testimonio vivo de lo que significa el Beato Mamerto Esquiú para el catamarqueño”. Agregó que la figura del beato es “raíz y faro de nuestra identidad” y subrayó que la capacitación se realiza en un contexto donde “el mundo, y quizás nuestras propias aulas, nos devuelven ecos de fragmentación, de violencia y de ruido”.
Segura explicó que el lema del año jubilar, “Apóstol y ciudadano, servidor de la unidad”, es también el tema de la capacitación. Afirmó que “los docentes, la ‘unidad’ no significa que todos seamos iguales. Significa que, desde nuestras diferencias, compartimos una misma misión: sostener el tejido social a través de la educación”. La capacitación forma parte de un proyecto de formación integral que culminará con una muestra el 28 de agosto.
El gobernador Raúl Jalil señaló que “las capacitaciones son muy importantes en esta nueva era de la humanidad, pero todo hay que hacerlo en la base de la tolerancia, el diálogo y el consenso”. Destacó que el Beato Esquiú “siempre buscó el diálogo y el consenso para lograr sus objetivos” y agradeció a los organizadores y participantes, instando a “seguir construyendo una Catamarca tranquila”. También se refirió a la necesidad de regular el uso de pantallas y redes sociales en los jóvenes, y valoró el rol de los docentes como responsables, después de las familias, de la educación que ofrece el Estado.
Durante el acto se dio lectura al decreto de la Cámara de Diputados de Catamarca que declara de Interés Parlamentario el curso. El diputado provincial Rubén Damián Brizuela entregó el instrumento legal y el diploma al vicario Lucas Segura.
Luego comenzaron las disertaciones: el profesor Mario Vera abordó el eje histórico, seguido por la conferencia del padre Pablo Reartes, sacerdote franciscano catamarqueño.
