Un artefacto explosivo impactó un vehículo de transporte público en el municipio de Cajibío, Cauca, causando una masacre que ha conmocionado a la región.
Un ataque con explosivos sacudió este sábado al suroccidente de Colombia, cuando un artefacto impactó contra un autobús de transporte público en el municipio de Cajibío, departamento del Cauca. El hecho dejó al menos 10 personas fallecidas y cerca de 20 heridas, varias de ellas en estado crítico.
El incidente ocurrió en el sector conocido como El Túnel, sobre la ruta Panamericana, una vía clave que conecta Cali con Popayán. Según las autoridades, la explosión fue provocada por una bomba colocada dentro de un cilindro metálico, que cayó directamente sobre el vehículo. La detonación destruyó el techo del autobús, estalló los vidrios y colapsó gran parte de su estructura.
El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, confirmó la cifra de víctimas y expresó su pesar: “Es una tragedia que nos desgarra como departamento y enluta profundamente a nuestras familias”. Calificó el hecho como un acto de violencia indiscriminada contra la población civil.
Testimonios de conductores indican que horas antes del atentado se registraron movimientos sospechosos en la zona. Hombres armados habrían bloqueado la ruta con vehículos y realizado pintadas alusivas a disidencias de las FARC, lo que sugiere un ataque planificado.
El atentado se enmarca en una escalada de violencia en el Cauca, región históricamente afectada por el conflicto armado. En los últimos días se reportaron hechos similares en localidades como El Tambo, Caloto, Popayán, Guachené, Mercaderes y Miranda. Guzmán pidió una respuesta urgente del Gobierno nacional y advirtió que la provincia está al límite: “Nuestra red hospitalaria está colapsada, la situación en la ruta Panamericana es incierta y la Fuerza Pública permanece desplegada enfrentando esta arremetida criminal”.
