Un estudio de la consultora Zuban-Córdoba y Asociados indica que la mayoría de la población considera necesario un cambio de administración, en medio de una alta desaprobación hacia la gestión nacional.
Un relevamiento de la consultora Zuban-Córdoba y Asociados reveló que el 71,2% de los argentinos considera que hace falta un cambio de Gobierno, en un contexto de creciente desaprobación hacia la gestión nacional.
Según el informe, difundido este lunes, la imagen del Gobierno presenta un 64,5% de rechazo frente a un 34,3% de aprobación, cifras que, si bien no variaron drásticamente respecto al mes anterior, consolidan una tendencia negativa.
“El dato no es relevante por un cambio abrupto, sino porque confirma una tendencia sostenida”, señala el estudio, que advierte que estos niveles ubican a la actual administración “en una situación de problemas políticos serios a mitad de mandato”.
El trabajo se realizó sobre un universo de 2.000 casos en todo el país, con un nivel de confianza del 95% y un margen de error de +/- 2%, entre el 25 de abril y el 1 de mayo de 2026.
Uno de los aspectos destacados es la brecha de género en la evaluación del Gobierno: casi el 70% de las mujeres desaprueba la gestión, cerca de 10 puntos por encima del rechazo registrado entre los hombres.
En cuanto a la imagen de los principales referentes oficialistas, el informe señala que la ministra Patricia Bullrich presenta una imagen negativa del 55,5%, por debajo del propio presidente Milei, que alcanza el 60,6%. En tanto, otras figuras del oficialismo como Karina Milei y Manuel Adorni superan el 65% de imagen negativa, reflejando un desgaste que, según el análisis, ya no se limita al Presidente sino que se extiende al conjunto del espacio gobernante.
Pese al alto porcentaje de ciudadanos que reclaman un cambio, el informe advierte sobre la falta de alternativas claras. “La demanda de cambio existe; la oferta creíble, todavía no”, concluye el estudio, que describe un escenario de “empate de debilidades” entre un oficialismo que perdió iniciativa y una oposición que aún no logra consolidarse.
