El radicalismo realizó su convención partidaria y emitió un documento en el que critica al kirchnerismo, al gobernador Raúl Jalil y al presidente Javier Milei, señalando que concentran el poder en detrimento de la sociedad.
El radicalismo tuvo ayer su convención partidaria y despejó dudas sobre el número necesario de convencionales -los exradicales de Generar se llevaron los suyos-, ya que alcanzaron más de 80, mientras que el quorum es de 58 presentes. Allí, el presidente del partido, Luis Fadel, defendió su gestión por los diferentes “embates” que enfrentó.
Tras la convención, la UCR emitió un documento en el que apuntan al kirchnerismo, al gobernador Raúl Jalil y al presidente Javier Milei, porque representan lo mismo: “Más poder para unos pocos y menos futuro para la sociedad”. Además, en el documento se convoca a quienes deseen sumarse para “construir una alternativa seria, moderna y democrática” de cara a las elecciones del año que viene.
“Catamarca y la Argentina viven una profunda degradación institucional”, sostuvieron desde el partido para graficar que, “con distintos discursos, el kirchnerismo, el régimen de Jalil y el personalismo extremo que representa Javier Milei coinciden en una misma práctica: debilitar instituciones, tensionar la democracia y gobernar desde la confrontación permanente”.
En este orden de ideas, remarcaron, “los extremos terminan siempre en lo mismo: más poder para unos pocos y menos futuro para la sociedad”. También señalaron que la UCR “rechaza la corrupción, el uso partidario del Estado, la colonización de la Justicia y los organismos de control convertidos en herramientas del poder político”.
“El radicalismo sostiene que Catamarca necesita instituciones fuertes, seguridad jurídica y transparencia para transformar sus recursos en trabajo y desarrollo. La minería debe ser una política de Estado, con controles ambientales independientes y beneficios concretos para los catamarqueños”, señalaron.
El documento también sugiere una crítica a los exradicales que armaron Generar: “Decimos con claridad que la UCR no es un sello electoral ni una herramienta de conveniencia personal. Sigue de pie promoviendo sus principios: el bienestar general. La sociedad no espera gritos, marketing ni obediencia al poder. Espera equilibrio, firmeza y vocación de gobierno”.
“La UCR convoca a todos los catamarqueños que creen en la decencia pública, en la libertad con reglas claras y en un futuro mejor, a construir una alternativa seria, moderna y democrática para poner a Catamarca de pie”, cerraron.
