La defensa denunció apremios ilegales en Paclín, mientras continúa la causa por supuesto abigeato.
Luego de que se diera a conocer un importante operativo por presunto abigeato en el límite entre los departamentos Santa Rosa y Paclín, donde se secuestraron 70 animales bajo directivas de la Fiscalía de Instrucción N° 2, a cargo de Laureano Palacios, surgieron fuertes cruces debido a una denuncia penal radicada contra el personal policial interviniente por supuestos apremios ilegales graves.
El procedimiento original, coordinado por la secretaría de la Fiscalía del Distrito Este y ejecutado por la División Abigeato con la colaboración de la Policía Montada, comisarías de la Zona B y la Delegada Judicial de Los Altos, tuvo como fin el secuestro preventivo de 28 equinos y 42 vacunos en el Puesto La Pastora, una zona de geografía compleja a la que se ingresó a pie por senderos de montaña a través de la localidad de Alijilán.
Con respecto a los animales, el abogado defensor Orlando del Señor Barrientos realizó una presentación judicial y señaló que en el expediente donde sus asistidos están imputados consta la documentación que acredita la propiedad de los animales vacunos, mientras que el resto de los equinos corresponden a tareas de doma encargadas por sus legítimos dueños. A su vez, el letrado advirtió presuntas irregularidades y cuestionó que se trasladara a la totalidad de los animales a la Capital en lugar de cumplir una supuesta directiva inicial en el predio.
Por su parte, el ciudadano afectado, de apellido Montivero, relató a El Ancasti cómo se originaron los hechos en el puesto rural donde trabaja desde hace dos décadas. Según lo expuesto por el denunciante, los efectivos habrían adoptado una postura agresiva al llegar, obligándolos a descender de los caballos y a despojarse de sus pertenencias. Siempre bajo lo manifestado por el denunciante, los uniformados los habrían obligado a tirarse al suelo para esposarlos, propinándole golpes de puño a él y a su sobrino con el fin de que se autoincriminaran.
En su acusación, Montivero afirmó que fueron atados a una linga y arrastrados a la cincha de los caballos durante el trayecto hacia la comisaría, recibiendo amenazas y burlas constantes por parte de los policías. Tras permanecer arrestado hasta el sábado, denunció también que los efectivos dañaron el interior de su vivienda y sustrajeron dinero en efectivo y mercadería de su propiedad.
La investigación por la supuesta sustracción de los animales continúa su curso bajo las directivas del fiscal interviniente.
