Joaquín Tula (22) pasó a detenido por el homicidio de Norma Varela Tula (61). La autopsia determinó que murió por shock hipovolémico tras múltiples lesiones. La sobrina de la víctima relató el hallazgo del cuerpo.
La Fiscalía de Instrucción en feria del Distrito Este, a cargo de Yésica Miranda, investiga el asesinato de Norma Varela Tula (61), ocurrido el domingo por la tarde en La Chacarita. Su hijo, Joaquín Tula (22), inicialmente arrestado en averiguación del hecho, fue detenido formalmente como sospechoso de matricidio. Según fuentes oficiales, Tula admitió haber cometido el crimen.
La autopsia realizada por peritos del Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF) determinó que la causa de la muerte fue shock hipovolémico provocado por múltiples lesiones. Desde el entorno familiar se informó que la víctima recibió más de 60 puñaladas, algunas de las cuales habrían sido asestadas después de su fallecimiento, además de otras lesiones graves.
Soledad, sobrina de Norma, fue quien encontró el cuerpo sin vida el domingo por la tarde. Ella alertó al SAME y a la Policía, y observó cuando el sospechoso salió de la vivienda. “La agresión con mi tía venía de hace años. Ella lo echaba de la casa porque era muy violento”, declaró.
Según su relato, alrededor de las 12.45 horas, mientras estaba en su casa en la calle Carlos de la Vega al 400, vio llegar a Joaquín en un automóvil rojo junto a un amigo. Momentos después escuchó una discusión entre madre e hijo. “Él se la lleva por delante”, indicó. Luego, cerca de las 13.30, vio al joven salir corriendo hacia la avenida San Martín.
La sobrina explicó que el sospechoso se dirigió a la casa de un amigo en el Barrio 240 Viviendas, donde dejó pertenencias y comentó que había matado a su madre. Posteriormente fue a la Catedral y luego a la vivienda de un conocido, quien notó que tenía la remera manchada de sangre y una mano lastimada. Ese hombre lo retuvo y más tarde alertó a Soledad.
Alrededor de las 20.10, la sobrina ingresó a la casa de su tía. Encontró desorden, una heladera inclinada y el cuerpo de Norma en el piso de una habitación. Describió que la víctima tenía el rostro con lesiones, un fragmento de manguera de PVC incrustado en la sien izquierda, y un haragán en la vagina. Los pantalones y la bombacha estaban debajo de las rodillas. “No tengo palabras para describir lo que vi”, afirmó.
Los restos de Norma Varela Tula serán trasladados hoy a Huaycama.
