La Constitución Provincial de Catamarca incorpora los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (DESCA) desde 1988. Un repaso por su origen, evolución y su relación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (DESCA) son un conjunto de derechos humanos reconocidos en tratados internacionales y en la Constitución Provincial de Catamarca. El acrónimo DESCA incluye la dimensión ambiental, que se sumó a los tres componentes originales: económicos, sociales y culturales.
El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC), adoptado por la Organización de las Naciones Unidas en 1966, estableció por primera vez estos derechos. Su preámbulo sostiene que “no puede realizarse el ideal del ser humano […] liberado del temor y de la miseria, a menos que se creen condiciones que permitan a cada persona gozar de sus derechos económicos, sociales y culturales”.
Históricamente, algunos sectores cuestionaron que los DESCA fueran derechos exigibles, argumentando que su implementación implicaba altos costos. En respuesta, defensores de estos derechos señalaron que otros derechos, como el derecho al voto, también requieren de una inversión estatal significativa, sin que ello cuestione su carácter de derecho.
En la provincia de Catamarca, la reforma constitucional de 1988 incorporó los DESCA (entonces sin la dimensión ambiental) al texto de la Constitución Provincial. Según el investigador Cabral (2016), esto convirtió a Catamarca en una de las primeras provincias argentinas en reconocerlos. El preámbulo de la Constitución provincial indica que los convencionales se reunieron con la finalidad de “adecuarla a las necesidades actuales, especialmente, para incorporar los derechos sociales y económicos no contemplados en ella”.
La Constitución de Catamarca reconoce cinco grandes derechos vinculados a los DESCA: vivienda, trabajo, ambiente, salud y educación. Asimismo, establece derechos especiales para cinco grupos considerados históricamente vulnerados: trabajadores, mujeres, niños, niñas y adolescentes, adultos mayores y personas con discapacidad. Según Bertolone y Ávila (2025), no se incluyeron disposiciones específicas para las comunidades originarias.
En 2015, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que forman parte de la Agenda 2030. Estos objetivos están vinculados a los DESCA y han impulsado su exigibilidad. En 2017, la Corte Interamericana de Derechos Humanos reconoció por primera vez una violación a los DESCA, según Courtis (2019).
La relación entre los ODS y los DESCA se basa en la búsqueda de reducir desigualdades y garantizar condiciones de vida dignas para todas las personas.
