Un informe de la Fundación Observatorio Pyme indicó que el 24% de las pequeñas y medianas industrias registró al menos un atraso en sus pagos entre abril y junio. La producción interanual retrocedió 11% y el empleo cayó 4,5%.
La industria pyme registró durante el segundo trimestre de 2026 una caída interanual de la producción del 11%, según un informe de la Fundación Observatorio Pyme. El empleo en el sector retrocedió 4,5% y acumuló 14 trimestres consecutivos de baja.
El relevamiento indicó que el 24% de las pymes industriales tuvo al menos un atraso en el cumplimiento de sus obligaciones entre abril y junio. En el mismo período del año anterior, el porcentaje fue del 12%. Los atrasos se concentraron en el pago de impuestos y a proveedores.
El 81% de las pequeñas y medianas industrias manifestó que la falta de ventas afecta su actividad. La caída de la demanda interna fue señalada como la principal preocupación de los empresarios. La tensión en la cadena de pagos se ubicó como el segundo problema más mencionado.
El 62% de las pymes encuestadas alargó los plazos de cobranza. De ese grupo, el 40,9% indicó que los tiempos fueron “levemente más largos” y el 21,7% respondió que fueron “significativamente más largos”. El 4% logró cobrar en plazos menores a los habituales.
En cuanto a los atrasos en los pagos, el 17,3% de las empresas registró demoras en el pago de impuestos, frente al 8,6% del tercer trimestre de 2025. En los pagos a proveedores, la proporción pasó del 5,7% al 15,3%. Los incumplimientos con bancos crecieron del 3,4% al 8,6%.
La producción cayó 3,6% respecto del primer trimestre y 11% en la comparación interanual, en términos desestacionalizados. El nivel se ubicó como el más bajo de los últimos siete años. El impacto fue mayor entre las empresas pequeñas que entre las medianas.
El empleo cayó 0,8% en el trimestre y 4,5% frente al mismo período de 2025. Completaron así 14 trimestres consecutivos de retroceso.
El 73% de las pymes encuestadas señaló que sus costos aumentaron por encima de sus precios de venta. El 69% indicó que su rentabilidad empeoró. Solo el 35% consideró que el segundo trimestre fue un buen momento para invertir en maquinaria y equipos, nueve puntos por debajo del 44% registrado dos años atrás.
El Índice de Confianza Empresarial PyME (ICE) subió de 40 a 43 puntos, aunque permaneció por debajo de los 50 puntos que separan una percepción pesimista de una optimista. El PMI, indicador que anticipa el ciclo de actividad, pasó de 34 a 44 puntos.
El 32,8% de las empresas señaló como prioridad reducir las alícuotas de Ingresos Brutos. El 29,7% reclamó una disminución de las contribuciones patronales. Ingresos Brutos fue señalado como el tributo que más afecta la operatoria de las compañías, seguido por las tasas municipales, el impuesto al cheque y las contribuciones patronales.
El 47% de las firmas manifestó preocupación por la competencia de bienes e insumos importados. El 25% de las pymes sustituyó insumos nacionales o parte de su producción por bienes importados. El 15% incorporó productos terminados del exterior para complementar su oferta.
Las industrias solicitaron una mayor participación de las firmas locales en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El 1,5% de las pequeñas y medianas empresas participa como proveedor directo en proyectos adheridos al régimen, y el 3,2% lo hace indirectamente.
