El dispositivo provincial recibió alrededor de 2.000 llamadas de ingreso en lo que va del año, además de sostener seguimientos de personas en crisis.
La Línea 135 de ayuda y escucha en salud mental, dependiente del Ministerio de Salud de Catamarca, recibió alrededor de 2.000 llamadas de ingreso en lo que va del año, según informó la directora de Prevención y Promoción en Salud Mental, licenciada Carolina Álvarez.
El servicio funciona las 24 horas y está destinado a personas que atraviesan una crisis o a terceros que advierten una situación preocupante en otra persona. En declaraciones oficiales, Álvarez señaló: “Tenemos alrededor de 2.000 llamadas de ingresos en lo que va del año”.
Además de la atención inicial, el dispositivo realiza seguimientos de quienes ingresaron por una situación de crisis y requieren acompañamiento posterior. “Se organizan para ingresar al sistema de salud o se refuerza, se fortalece el vínculo familiar o con los pares o personas afectivas vinculadas que puedan sostenerlo en esta situación”, explicó la funcionaria.
La estrategia forma parte del Programa de Abordaje Integral del Suicidio del Ministerio de Salud, que incluye acciones de prevención y posvención. Durante actividades desarrolladas en distintas localidades de la provincia, el equipo alcanzó a 1.253 personas con propuestas destinadas a reconocer señales de riesgo y promover una cultura comunitaria del cuidado.
La posvención contempla el acompañamiento profesional a familiares, amigos y personas cercanas a quienes murieron por suicidio. El propósito es brindar herramientas para atravesar las consecuencias de una muerte de este tipo y fortalecer la capacidad de la comunidad para detectar y abordar situaciones de riesgo.
Según datos nacionales difundidos recientemente, en 2025 se registraron 5.209 suicidios en Argentina, un 22,6% más que en 2024, y la tasa nacional alcanzó los 11,8 casos cada 100.000 habitantes. El suicidio constituye la principal causa de muerte entre personas de 15 a 34 años.
Las acciones preventivas se extienden a escuelas, clubes, comedores y otros espacios comunitarios, donde se busca que familiares, docentes, compañeros y referentes puedan reconocer señales de alerta y pedir ayuda. La Línea 135 también opera como herramienta de orientación para quienes necesitan saber cómo actuar y dónde recurrir ante una situación de riesgo ajena.
