Los resultados de la última edición del Informe PISA, publicados este martes, muestran un descenso en las habilidades de los estudiantes de 15 años en los países desarrollados. Entre 2015 y 2025, el promedio de la OCDE cayó 27 puntos en lectura, 22 en matemáticas y 7 en ciencias. En España, la caída fue de 45 puntos en lectura, 29 en matemáticas y 16 en ciencias.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) publicó este martes los resultados de la edición 2025 del Informe PISA, la evaluación educativa internacional que mide las habilidades de estudiantes de 15 años. Los datos muestran una caída en el rendimiento promedio de los países desarrollados en lectura, matemáticas y ciencias en comparación con la edición de 2015.
Según el informe, entre 2015 y 2025, el promedio de los países de la OCDE cayó 27 puntos en lectura, 22 en matemáticas y 7 en ciencias. La OCDE estima que 20 puntos equivalen aproximadamente a lo que se aprende en un año escolar. En España, la caída en el mismo período fue de 45 puntos en lectura, 29 en matemáticas y 16 en ciencias.
El informe incluye un apartado dedicado a analizar las causas del declive educativo. Para ello, se basó en los exámenes y cuestionarios de contexto realizados por 760.000 estudiantes de 90 países. Los autores descartan que la caída se deba a un problema en las herramientas de medición y la atribuyen a cambios en cuatro niveles: estudiantes, escuela, sistema educativo y sociedad.
En cuanto a los estudiantes, el informe señala una disminución en la atención, la curiosidad y la disposición al esfuerzo. También observa una reducción en la lectura en papel y un aumento en el tiempo dedicado a dispositivos digitales. Los estudiantes que leen libros de ficción y en formato papel obtienen puntuaciones más altas en lectura, según el informe.
El contexto escolar también se ha vuelto más complejo. El informe indica un aumento en la diversidad del alumnado, con un crecimiento del 25% en el promedio de la OCDE de estudiantes de origen migrante desde 2018, y del 64% en España. Además, se registró un aumento en los problemas de disciplina y acoso escolar, así como una reducción en el tiempo que los docentes dedican a la enseñanza debido a la necesidad de mantener el orden en el aula.
El informe también menciona la posible influencia de la pandemia de COVID-19, ya que los estudiantes evaluados tenían 10 u 11 años en marzo de 2020, un período clave para la adquisición de habilidades avanzadas. Se observó un aumento del absentismo escolar y una reducción en el apoyo familiar a la actividad escolar.
El informe no analiza el posible impacto de la crisis financiera de 2008 y los recortes educativos posteriores en países como España.
