La salida de la directora se produce después de que expresara su desacuerdo con la cancelación de la retrospectiva de León Ferrari por recorte presupuestario.
Varinia Brodsky Zimmermann dejará la Dirección del Museo Nacional de Bellas Artes de Chile, cargo que ocupaba desde 2023 y que la convirtió en la primera mujer en asumir ese rol desde el retorno a la democracia en 1990. La decisión se conoce después de que expresara su disconformidad con la cancelación de la retrospectiva de León Ferrari, que estaba programada y en la que se trabajaba desde hacía tres años junto a la Fundación a cargo del legado del artista, debido a un recorte presupuestario del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.
Durante su gestión, Brodsky Zimmermann incorporó a la colección del museo obras de Seba Calfuqueo y el archivo personal de Marta Espinosa Rencoret. Estuvo a cargo de presentar muestras como «Roberto Matta. Abrir la mirada y 145 años: Historias de una Colección», «Porter-Camnitzer. The New York Graphic Workshop 1969-2024» curada por Silvia Dolinko, «Valentina Cruz. De amor, humor y muerte» y «El día más hermoso» de Carlos Leppe, entre otras. Su salida coincide con la inauguración de «Luis Vargas Rosas. Un museo al ritmo de lo contemporáneo (1946-1970)» bajo la curaduría de Gloria Cortes Aliaga.
La apertura contó con la participación del Coro Comunitario del Centro Cultural CEINA. La artista Cecilia Vicuña compartió un video en redes sociales en el que se leía: «Este coro inmortalizó hoy un Museo de Bellas Artes de Chile orgulloso de los logros alcanzados con Varinia Brodsky y perplejo por el anuncio de su retiro. Qué sin sentido sacar gente que hace bien su trabajo». Horas antes, Vicuña había declarado que los artistas chilenos celebran la figura de la directora y su labor: «Trajo a Chile a artistas que estaban olvidados, aquellos que nunca han tenido la oportunidad de mostrar plenamente su obra, y ha logrado que la gente joven llegue al museo, llenando sus salas». Destacó además la habilidad de conectar a la institución con la comunidad.
En junio de este año, cuando se conoció que la retrospectiva de Ferrari no abriría, en los medios chilenos comenzó un debate sobre la fragilidad y precarización de los espacios culturales más importantes del país. Brodsky Zimmermann explicó que la muestra había sido suspendida por falta de presupuesto, a pesar de que desde 2023 se gestaba junto a Cecilia Rabossi y Andrés Duprat, como ejemplo de colaboración entre ambos países, similar a lo ocurrido con la exposición de Liliana Porter y Luis Camnitzer que, tras presentarse en Santiago, inauguró en el Museo Nacional de Bellas Artes en 2024 gracias a un convenio entre ambas instituciones. «Perder esta oportunidad es fragilizar y poner en entredicho la credibilidad frente a un trabajo sostenido con pares», opinó a El Mostrador, y mencionó la dimensión simbólica de exponer el trabajo del artista del otro lado de la cordillera.
Brodsky Zimmermann también señaló que los recortes afectaban otros programas estratégicos vinculados a infraestructura cultural, patrimonio, museos, bibliotecas y desarrollo de industrias creativas. Sostuvo que el debilitamiento de los presupuestos para el sector cultural afectaba la proyección a futuro de los museos y sus propuestas curatoriales, así como la posibilidad de fortalecer su rol mediante un programa que no debía depender de la incertidumbre. El Ministerio decidió no renovar su contrato a partir del 14 de septiembre.
El reemplazo se definirá mediante un concurso público. Se espera conocer cómo será recibido el programa que Brodsky había diseñado, considerando a la ciudadanía, las nuevas generaciones y la incorporación de nuevas voces y relatos a la historia del país.
