Pedro Morales recorre 90 kilómetros semanales para dictar clases a Lucas Mamaní, de 9 años, único estudiante de la Escuela N° 38 en Las Papas, al norte de Fiambalá. La institución cumple 83 años y funciona con jornada completa.
Pedro Morales es director y maestro de la Escuela N° 38 “Ramón Antonio Sierralta”, ubicada en Las Papas, al norte de Fiambalá, en Catamarca. Lucas Amir Mamaní, de 9 años, cursa cuarto grado y es el único alumno de la institución.
Morales viaja cada semana desde su domicilio hasta la escuela. Parte los lunes de madrugada y regresa los viernes. El trayecto es de aproximadamente 90 kilómetros, de los cuales entre 35 y 40 implican atravesar un río. Cuando el camino está en buenas condiciones, el viaje demanda alrededor de una hora y media. En época de lluvias y crecidas, puede extenderse hasta cuatro horas.
La Escuela N° 38 funciona con jornada completa, de 8 a 16. Lucas no tiene compañeros de grado. Morales declaró: “Yo cumplo la función del maestro, de acompañarlo, de guiarlo y de jugar con él”.
El vínculo entre ambos se desarrolló durante el ciclo lectivo. Morales señaló que Lucas registra avances en caligrafía y ortografía. Mencionó que el alumno expresa interés por ser profesor de Educación Física o policía cuando finalice sus estudios. Respecto de la relación, el docente afirmó: “Más que eso, es como un hijo para mí”.
Hace dos años, la escuela tenía cinco estudiantes. Actualmente, en Las Papas residen entre cinco y seis familias, alrededor de 20 personas. Morales atribuyó la disminución de la matrícula a la falta de escuela secundaria en la localidad. Los estudiantes que terminan la primaria deben continuar en Palo Blanco o Fiambalá, y en muchos casos las familias se trasladan con ellos. “Al no haber secundarios, los chicos terminan el primario y se tienen que venir a estudiar”, explicó.
A la ausencia de oferta de educación secundaria se suman dificultades para acceder a servicios y empleo. La atención sanitaria no es permanente: llegan profesionales de manera ocasional y los habitantes deben trasladarse para otras necesidades.
Morales sostuvo que la continuidad de la escuela está vinculada a la permanencia del pueblo. “Al no haber escuela no va a haber camino. Hay muchas cosas que conllevan y así se va a ir desapareciendo el pueblo también”, advirtió.
La Escuela N° 38 cumplió 83 años y mantiene sus puertas abiertas con un solo alumno. Las Papas continúa siendo un paso hacia El Peñón y Antofagasta de la Sierra, y recibe turistas que recorren la zona. Morales indicó que no descarta que se sumen uno o dos estudiantes en el futuro.
