El senador nacional por Catamarca Guillermo Eduardo Andrada publicó un texto titulado ‘La política de góndola: cuando el envoltorio importa más que el producto’, en el que analiza la relación entre política y comunicación en el contexto de las redes sociales y el streaming.
El senador nacional por Catamarca Guillermo Eduardo Andrada publicó un artículo titulado ‘La política de góndola: cuando el envoltorio importa más que el producto’, en el que analiza la evolución de la comunicación política y el impacto de las plataformas digitales.
En el texto, Andrada sostiene que la política siempre necesitó comunicar y que cada época tuvo dirigentes que comprendieron el lenguaje del medio dominante. Menciona el uso de la radio por parte del peronismo, el impacto del debate televisivo entre Kennedy y Nixon, y la incorporación del marketing político en las campañas.
El senador afirma que el nuevo escenario está conformado por el streaming, las redes sociales, los podcasts y las plataformas audiovisuales. Señala que lo novedoso no es la incursión de los políticos en estos canales, sino la inversión de la relación entre política y comunicación. ‘Ya no se trata solamente de encontrar la mejor manera de comunicar una idea. Cada vez más, se trata de encontrar el mayor impacto posible, independientemente del contenido’, escribió.
Andrada cita al teórico Neil Postman y su libro ‘Amusing Ourselves to Death’ de 1985, en el que advertía que los medios condicionan aquello que puede decirse exitosamente. También menciona a Giovanni Sartori y su obra ‘Homo videns’ sobre la primacía de la imagen sobre la palabra.
El legislador sostiene que las plataformas buscan atención, a diferencia de la televisión que buscaba audiencia. ‘El adversario de un dirigente político ya no es solamente otro dirigente. En una plataforma compiten también por nuestro tiempo un gol, una receta, una celebridad, una discusión, un perro gracioso o el escándalo del día’, expresó.
Andrada reconoce un costado positivo en el streaming, ya que permite que un dirigente hable durante una hora sin quedar reducido a veinte segundos de noticiero. Sin embargo, advierte que el problema surge cuando se confunde usar un medio nuevo con adoptar su lógica.
El senador plantea que la política compleja compite en desventaja contra afirmaciones categóricas o provocaciones recortables. ‘Aquello que consigue atención empieza, poco a poco, a moldear lo que la política decide decir’, afirmó.
Andrada introduce el concepto de ‘política de góndola’, comparando al dirigente con una marca, la estética con el packaging y el slogan con la explicación. Sostiene que el ciudadano pasa a ser tratado como consumidor.
El texto también menciona al psicólogo Drew Westen y su libro ‘The Political Brain’, para señalar el peso de las emociones en la política. Andrada concluye que la respuesta no es prescindir de las nuevas herramientas, sino recuperar el orden: primero el producto, después el packaging. ‘Una democracia necesita dirigentes capaces de comunicar, pero antes necesita dirigentes que tengan contenido para decir’, finalizó.
