El Gobierno brasileño suspendió las apuestas deportivas online a una semana de las elecciones presidenciales. El ministro de Economía, Darío Durigan, afirmó que la medida responde al endeudamiento de las familias. El senador Flávio Bolsonaro calificó la decisión como una «estafa electoral».
El presidente de Brasil, Lula da Silva, prohibió de forma temporal las apuestas deportivas online en el país. La medida se anunció a una semana de las elecciones presidenciales. El principal contendiente del oficialismo, Flávio Bolsonaro, criticó la decisión.
El Gobierno brasileño sostuvo que las apuestas, una de las principales fuentes de financiamiento del fútbol local, son una «causa del endeudamiento récord de las familias». Lula las calificó como una «enfermedad».
El mercado de las apuestas en Brasil registró un auge desde que Lula estableció un marco regulatorio en 2023. Clubes de fútbol como el Flamengo advirtieron sobre el impacto de la prohibición en sus finanzas.
«A partir de esta fecha no habrá ningún sitio, ninguna aplicación ni ningún patrocinio legal de apuestas en el país», afirmó el ministro de Economía, Darío Durigan, en un acto en San Pablo junto al mandatario.
Durigan dijo que el Gobierno intentó regular el sector, que se convirtió en un problema de salud pública, con más de 60.000 millones de reales (11.000 millones de dólares) que pasan de las familias a las casas de apuestas.
«Esto causa angustia y vergüenza. Hay gente que incluso se ha quitado la vida por ello», afirmó. Ocho de cada diez familias brasileñas afrontan algún tipo de deuda, según datos de la Confederación Nacional del Comercio.
Respuesta de Flavio Bolsonaro
El senador Flávio Bolsonaro, principal rival del presidente en las elecciones, acusó a Lula de practicar una «estafa electoral» por anunciar la prohibición de las apuestas deportivas en internet a días de los comicios.
El líder ultraderechista afirmó que Lula es el responsable de las apuestas deportivas virtuales, ya que fueron reglamentadas en su mandato y que su gobierno se benefició de los impuestos pagados por las 85 casas de apuestas que autorizó, pero que ahora, por motivos electorales, anuncia su prohibición.
Bolsonaro señaló además que el presidente brasileño las prohibió con un decreto ejecutivo temporal, que puede perder vigencia en cuatro meses, después de las elecciones.
«Se trata de una nueva estafa del gobierno de Lula. A solo nueve días de las elecciones anuncia que va a acabar con las apuestas, pero fue su gobierno el que las legalizó», dijo. «Los casinos virtuales eran considerados una infracción penal en el gobierno de Jair Bolsonaro, pero con su reglamentación en el actual Gobierno fueron legalizados», afirmó el senador.
