El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó la propuesta de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz y retomar las negociaciones nucleares. La iniciativa contemplaba el levantamiento del bloqueo naval y la suspensión de sanciones económicas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó la propuesta de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz y reanudar las negociaciones sobre el programa nuclear. «Hicieron una propuesta, pero la rechacé», declaró el mandatario ante periodistas.
El plan de Teherán contemplaba una reapertura del paso marítimo en un plazo de siete días y la reanudación de las conversaciones sobre el programa nuclear a cambio de que Estados Unidos levantara su bloqueo naval y suspendiera las sanciones económicas. De concretarse esos pasos, al sexto día se procedería a la reapertura del estrecho, y al séptimo se reanudarían las negociaciones bilaterales para sellar un acuerdo definitivo.
«Quieren llegar a un acuerdo para abrir el estrecho de inmediato porque están perdiendo terreno estrepitosamente», afirmó Trump y agregó: «Quieren un acuerdo, y me parece bien. A mí también me gusta llegar a acuerdos, pero ese acuerdo no sería aceptable».
La propuesta se produjo en medio de las conversaciones que mantuvieron esta semana el canciller iraní, Abás Araqchi, y el enviado especial por Trump a Medio Oriente, Steve Witkoff.
«Irán ha transmitido a Estados Unidos, a través de Qatar, un plan concreto de siete días. Si se cumplen las condiciones necesarias, el estrecho puede reabrirse y el paso marítimo normal restablecerse en un plazo de siete días», relató Araqchi durante la Asamblea General de Naciones Unidas.
Estados Unidos e Israel iniciaron una guerra contra Irán el pasado 28 de febrero con un bombardeo que mató al ayatollah Ali Jamenei. En respuesta a esa ofensiva, Teherán estableció un control sobre gran parte del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte de petróleo y otros productos básicos del comercio mundial. En paralelo, Estados Unidos mantiene un bloqueo sobre los puertos iraníes con el objetivo de paralizar la economía del país.
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y constituye una de las principales rutas marítimas para el comercio mundial de hidrocarburos. Cualquier restricción al tránsito por esa vía puede afectar el suministro energético internacional y generar presión sobre los precios del petróleo.
