El Indec informó que el stock de deuda externa bruta a valor nominal residual aumentó U$S 4.724 millones respecto de marzo. El Gobierno general concentró la mayor parte del incremento.
La deuda externa de Argentina alcanzó los U$S 327.855 millones al cierre de junio de 2026, según el último informe de cuentas internacionales del Indec. El stock a valor nominal residual pasó de U$S 323.131 millones en marzo a U$S 327.855 millones en junio, lo que representa una suba trimestral de alrededor del 1,5%, equivalente a U$S 4.724 millones más.
Si se toma la valuación a precios de mercado, el monto también mostró un incremento: pasó de U$S 307.405 millones a U$S 312.425 millones, es decir, U$S 5.020 millones más.
Dentro de la categoría «Gobierno general», el Gobierno acumuló una deuda externa de U$S 164.004 millones, con un incremento de U$S 5.169 millones respecto del primer trimestre. Los gobiernos subnacionales también aumentaron su endeudamiento: alcanzaron U$S 17.109 millones, U$S 1.365 millones más que en marzo.
El informe elaborado por el Indec muestra además cómo se distribuye la deuda del Gobierno central según el tipo de acreedor. Los organismos internacionales concentraron U$S 97.572 millones, equivalentes al 59,5% del total. Los tenedores de títulos de deuda, en tanto, acumularon U$S 63.379 millones, el 38,6%.
La deuda del Gobierno central con organismos internacionales aumentó U$S 740 millones durante el segundo trimestre, hasta alcanzar los U$S 97.572 millones. El principal acreedor dentro de este grupo fue el Fondo Monetario Internacional (FMI), con una deuda de U$S 57.705 millones, U$S 1.027 millones más que en el trimestre anterior. El incremento fue del 1,8%.
También se registró un aumento en los títulos de deuda. El stock a valor nominal residual pasó de U$S 58.886 millones en marzo a U$S 63.379 millones en junio, una suba de U$S 4.493 millones, equivalente al 7,6%.
El incremento del endeudamiento se produjo en un trimestre en el que la Argentina registró un superávit de cuenta corriente de U$S 2.214 millones. El resultado estuvo impulsado por el saldo positivo de bienes, que alcanzó U$S 9.293 millones, aunque fue parcialmente compensado por el déficit de servicios y, especialmente, por el ingreso primario negativo de U$S 6.032 millones.
En paralelo, la cuenta financiera registró un egreso neto de capitales de U$S 2.542 millones. La adquisición neta de activos financieros llegó a U$S 7.640 millones, mientras que la emisión neta de pasivos fue de U$S 5.098 millones.
