La querella expresó su preocupación por la eventual consolidación de la hipótesis de «muerte natural o accidental» del ministro Juan Carlos Rojas, lo que podría derivar en el archivo de la causa. Este jueves se debatirá en la Cámara de Apelaciones la validez del ateneo médico realizado en marzo en Córdoba.
En un comunicado emitido este miércoles, la querella en la causa por la muerte del ministro de Desarrollo Social, Juan Carlos Rojas, manifestó su temor de que se consolide la hipótesis de una «muerte natural o accidental» y que, como consecuencia, la investigación sea archivada.
La expresión de la querella se produce antes de una nueva audiencia que tendrá lugar este jueves en la Cámara de Apelaciones en lo Penal y de Exhortos, donde se debatirá la validez del ateneo médico realizado en marzo de este año en la ciudad de Córdoba.
En esa instancia, la querella solicitará la nulidad del ateneo, mientras que la Fiscalía de Instrucción Nº 5, a cargo de Hugo Costilla, defenderá su validez. El ateneo sostuvo tres hipótesis sobre la muerte de Rojas: asesinato, muerte accidental y homicidio preterintencional, sin descartar ninguna.
Para la querella, admitir las tres hipótesis «radica en su consecuencia jurídica directa: si la hipótesis no homicida se sostiene, corresponde el dictado de un decreto de inexistencia de delito. Eso arrastraría al archivo tanto la causa principal como la causa conexa por encubrimiento agravado y cerraría, sin más, casi 4 años de investigación sobre la muerte de Rojas. El crimen quedaría impune como aquellos que buscaron encubrir el hecho».
Con el planteo de nulidad, la querella apunta a «evitar que una conclusión pericial alcanzada en esas condiciones deficientes -sin control contradictorio en igualdad de armas- quede firme y determine el destino de la causa. No se pretende anticipar un resultado sino asegurar que la hipótesis sobre la causa de la muerte de Juan Carlos Rojas se defina en un debate científico y procesal libre de vicios, y no en un acto que la propia Fiscalía reconoce como técnicamente defectuoso».
En este sentido, explicaron que la pericia del ateneo médico «realizada bajo modalidad mixta con peritos remotos y presenciales, se vio afectada por una falla técnica de audio reconocida por la propia Fiscalía, que impidió al perito de la querella, Juan José Fenoglio, y a varios peritos oficiales conectados a distancia, participar en igualdad de condiciones en la deliberación. El resultado de ese acto viciado fue diluir una convergencia previa hacia la hipótesis de homicidio y consolidar, en su lugar, una tesis alternativa: la de una muerte accidental o de causa natural».
El ateneo, realizado el 13 de marzo de este año en Córdoba, cuestionó el deficiente trabajo criminalístico en el proceso judicial. Según los peritos, ese pobre trabajo criminalístico les impidió inclinarse por una hipótesis en particular, sin acuerdo sobre la mecánica y la etiología de la muerte de Rojas.
Otro punto significativo de las conclusiones fue que hubo fallas en la preservación del lugar del hecho, un factor relevante para la interpretación de los elementos de prueba. Los peritos también consideraron que la muerte del ministro no fue instantánea y que tuvo un período agónico en el que pudo haber realizado movimientos convulsivos o involuntarios sin posibilidad de incorporarse por sus propios medios.
Respecto de la lesión mortal y otras lesiones en el cuerpo de Rojas, los peritos establecieron que la lesión craneal mortal habría sido causada por un solo golpe y que es más probable que haya sido sobre una superficie plana, como el piso. En cuanto al probable mecanismo de producción de las lesiones, el ateneo considera de forma unánime que no se puede establecer con rigor científico una secuencia cronológica de producción de las lesiones (cuáles se produjeron primero, cuáles después, cuáles en agonía, cuáles post mórtem).
