Horacio Suárez, referente de la Asociación de Prestadores Turísticos, señaló que la falta de recursos dificulta la renovación de camionetas exigida por la normativa y mencionó diferencias en el movimiento turístico entre localidades.
El sector turístico de Catamarca atraviesa dificultades económicas que complican la continuidad de la actividad y la adecuación de los prestadores a las exigencias vigentes. Así lo advirtió Horacio Suárez, referente de la Asociación de Prestadores Turísticos, quien planteó la necesidad de facilitar el acceso a créditos para acompañar a los pequeños operadores y garantizar su permanencia en el sector.
En diálogo con «Mañana Central», de Ancasti Streaming, Suárez se refirió a la situación de los prestadores que realizan excursiones de alta montaña, particularmente en la zona del Balcón del Pissis, y sostuvo que, si bien las regulaciones son necesarias para garantizar la seguridad y mejorar la calidad de los servicios, su cumplimiento representa una importante inversión económica.
Explicó que uno de los principales inconvenientes está relacionado con la antigüedad de los vehículos, ya que la normativa exige que las camionetas utilizadas para estas prestaciones tengan menos de diez años. Sin embargo, señaló que numerosos operadores no cuentan con los recursos necesarios para renovar sus unidades. «Venimos de un par de años muy malos en el turismo», expresó Suárez, al señalar que las empresas de mayor envergadura tienen mejores posibilidades de afrontar las inversiones, mientras que los pequeños prestadores, que generalmente disponen de uno o dos vehículos, encuentran mayores dificultades para cumplir con los requisitos.
Ante este escenario, consideró necesario avanzar en un proceso gradual e inclusivo que permita regularizar la actividad sin dejar fuera a quienes cuentan con menores recursos. Asimismo, planteó la importancia de implementar herramientas de financiamiento accesibles, especialmente créditos prendarios que faciliten la renovación de las unidades.
El referente también advirtió que numerosos prestadores atraviesan dificultades para afrontar sus obligaciones económicas, entre ellas el pago de servicios y créditos previamente adquiridos. En ese marco, describió la situación como una especie de «cuello de botella», en el que las necesidades de inversión contrastan con las limitadas posibilidades de financiamiento.
Por otra parte, indicó que los operadores de excursiones llevan aproximadamente dos meses sin poder acceder al Balcón del Pissis, lo que los obligó a buscar circuitos alternativos, con diferentes costos y niveles de rentabilidad.
Respecto de la seguridad en alta montaña, Suárez remarcó que las condiciones climáticas extremas e imprevisibles requieren actuar con responsabilidad y evitar comprometer recorridos cuando no existen garantías para realizarlos. «El límite de cualquier excursión de este tipo es la seguridad», afirmó.
La situación en el interior
Suárez también analizó el movimiento turístico registrado durante el último fin de semana largo y advirtió que la actividad presentó importantes diferencias entre las distintas localidades de la provincia.
Según explicó, algunos destinos del oeste catamarqueño, como Fiambalá, Tinogasta, Antofagasta de la Sierra y Belén, registraron un movimiento favorable, mientras que otras localidades tuvieron resultados considerablemente menores. En particular, mencionó que en Paclín la actividad fue escasa y que, de acuerdo con el relevamiento realizado, en Pomán se registraron casos de ocupación nula.
En ese sentido, cuestionó que los balances positivos de la Capital no siempre reflejen la situación del resto de la provincia y sostuvo que los eventos desarrollados en la ciudad no necesariamente generan un impacto económico significativo en las localidades cercanas. «El interior tiene otra realidad», manifestó, al insistir en la necesidad de contemplar las diferencias territoriales al momento de evaluar el desempeño del sector.
Finalmente, reiteró la importancia de implementar medidas que permitan sostener a los pequeños prestadores, facilitar su adecuación a las normativas y fortalecer la actividad turística en toda la provincia.
