Más de 158 millones de brasileños concurrirán a las urnas para definir la Presidencia entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, tras la primera vuelta del 4 de octubre.
Más de 158 millones de brasileños están habilitados para votar este domingo en la segunda vuelta electoral que definirá la Presidencia de Brasil entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro.
En la primera vuelta, realizada el domingo 4 de octubre, Flávio Bolsonaro obtuvo el 47% de los votos y Lula el 45%, según los resultados oficiales. El voto nulo quedó en tercer lugar entre 13 candidatos. Augusto Cury, Renan Santos y Ronaldo Caiao reunieron en conjunto casi el 9% de los sufragios.
La campaña se centró en temas domésticos. La política exterior no tuvo un papel protagónico en la campaña previa a la primera elección, indicaron analistas.
Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, prometió que indultará a su padre el día de su asunción, el 5 de enero de 2027, si resulta electo. Su partido, el Liberal, obtuvo 28 de las 81 bancas del Senado y 121 de las 513 en Diputados en las elecciones legislativas.
Lula es un defensor del multilateralismo y busca que Brasil dialogue y comercie con todos los países. China fue durante mucho tiempo el socio comercial más importante del gigante sudamericano.
En tanto, Washington busca la hegemonía económica y militar en Sudamérica a través de la iniciativa Escudo de las Américas, centrada en la lucha contra el crimen organizado. En julio, el gobierno de Estados Unidos impuso sanciones a un juez que declaró a Jair Bolsonaro culpable de intento de golpe de Estado y lo condenó a 27 años de prisión; las sanciones fueron levantadas tras negociaciones con Lula.
La Justicia electoral brasileña dispuso medidas para garantizar el voto indígena y el sufragio de los residentes en el exterior, incluida la comunidad brasileña en la Argentina.
Los candidatos debatieron dos veces antes de la elección definitiva. En el tramo final de la campaña, los equipos de ambos realizaron presentaciones judiciales para intentar anular la candidatura del oponente, sin que la Justicia haya anunciado resultados al respecto.
