Una adolescente en Catamarca y un grupo de varones en Buenos Aires expusieron en redes sociales situaciones de maltrato y agresión. El presidente de la Nación realizó declaraciones sobre periodistas y personas trans. Especialistas y organismos advierten sobre la relación entre discursos violentos y acciones.
En Catamarca, una adolescente difundió en redes sociales el maltrato al que expuso a una compañera de escuela. En Buenos Aires, un grupo de varones se mofó de un ataque en patota a personas trans. Ambos casos trascendieron por la exposición que los propios protagonistas les dieron en plataformas digitales.
El presidente de la Nación, en un acto público, afirmó: “Los que se tienen que quemar en las hogueras son los hijos de puta”, en referencia a un grupo de periodistas, y recibió aplausos del auditorio, según quedó registrado.
En el Foro de Davos 2025, el presidente sostuvo: “Desde estos foros se promueve la agenda LGBT, queriendo imponernos que las mujeres son hombres y los hombres son mujeres sólo si así se autoperciben. En sus versiones más extremas, la ideología de género constituye lisa y llanamente abuso infantil. Son pedófilos”. Organismos de derechos humanos y estudios académicos señalan que no existe evidencia que vincule a las personas homosexuales con mayor probabilidad de cometer delitos sexuales contra menores.
Especialistas en comunicación digital advierten que las redes sociales amplifican y legitiman discursos violentos. Según investigaciones, la violencia verbal y el desprecio por la vulnerabilidad ajena se infiltran en la vida cotidiana y pueden escalar a acciones concretas.
Los casos mencionados se suman a un contexto de exposición de situaciones de crueldad en plataformas digitales, donde la búsqueda de validación y reproducciones transforma el dolor ajeno en contenido consumible.
