Si bien los presuntos abusos sexuales acaparan la atención mediática en el escándalo del diputado provincial Javier Galán, el delito de peculado de servicios emerge como el aspecto que más incomoda a la corporación política local.
En el centro del escándalo que envuelve al diputado provincial Javier Galán, las denuncias por presuntos abusos sexuales han concentrado la atención pública. Sin embargo, fuentes cercanas a la investigación señalan que el aspecto más incómodo para la dirigencia política es el presunto peculado de servicios. Según las pesquisas, Galán habría obligado a empleados cuyos salarios son pagados por la Legislatura a trabajar en su negocio particular, lo que constituiría una apropiación indebida de recursos públicos. Este delito, a diferencia de otros, afecta directamente la confianza en las instituciones y expone una práctica que genera preocupación en el ámbito legislativo de Catamarca.
