Las amenazas de presuntos tiroteos en escuelas que circularon la semana pasada generaron alarma en Catamarca y otras provincias. Especialistas instan a una acción coordinada.
Las amenazas de presuntos tiroteos en escuelas que circularon la semana pasada dejaron alarma en Catamarca y en otras provincias. Para Romina Silva, licenciada en Psicopedagogía y presidenta del Colegio profesional local, el error sería creer que se trató de una simple travesura pasajera. “Es grave lo que está sucediendo”, remarcó.
Silva sostuvo que los establecimientos deben activar protocolos y medidas preventivas, pero advirtió que el problema excede a las aulas. “Las escuelas manifiestan conductas, pero no siempre nacen en las escuelas”, explicó. Según planteó, muchos episodios reflejan conflictos que los adolescentes arrastran desde otros espacios: la casa, el barrio, los clubes o el entorno social. “Hay que involucrar muchísimo a las familias”, insistió.
También pidió acompañar a madres y padres que atraviesan situaciones complejas con sus hijos y evitar descargar toda la responsabilidad en docentes o directivos. “No hay que dejarlas solas”, dijo sobre las instituciones educativas.
La especialista vinculó además estos hechos con un clima social más agresivo. “Estamos observando una sociedad muy violenta”, señaló, tanto en lo verbal como en lo emocional. En ese punto puso el foco en redes sociales, donde muchas veces “se sienten con la libertad de decir cualquier cosa” detrás de una pantalla. Para Silva, esa dinámica impacta de lleno en chicos y adolescentes que todavía están en desarrollo. “Los adultos somos ejemplo”, recordó. Por eso reclamó revisar también cómo se discute en medios, redes y espacios públicos.
Frente a amenazas escritas en baños, mensajes virales o supuestos desafíos de TikTok, pidió no caer en dos extremos: “No preocuparnos de más, pero tampoco dejarlo pasar”. Y agregó: “Hay que trabajarlo y hay que ocuparse de lo que está sucediendo en las escuelas”.
Silva advirtió que otras provincias ya registraron casos más graves y sostuvo que Catamarca aún está a tiempo de prevenir. La herramienta central, resumió, sigue siendo una sola: “Comunicación, comunicación, comunicación”.
