A dos semanas de la apertura del programa de retiros voluntarios en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), 420 trabajadores se inscribieron. La meta oficial es llegar a 1.200 desvinculaciones antes del 15 de junio.
El Gobierno informó que, a dos semanas de habilitado el plan de retiros voluntarios en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), se registraron 420 adhesiones. El programa fue impulsado por el Ejecutivo nacional y permanecerá abierto hasta el 15 de junio. La expectativa oficial es alcanzar 1.200 desvinculaciones, lo que representa el 21% del personal del organismo.
Según fuentes del organismo, la cifra actual está por debajo de la meta prevista. Entre los factores que limitan las adhesiones, se mencionó el reconocimiento de los años trabajados para el personal no permanente. El Gobierno evalúa un escenario alternativo que incluiría el pase de empleados a disponibilidad, una herramienta prevista para reorganizaciones estatales. Fuentes internas señalaron que esta medida podría generar un conflicto con los trabajadores.
En paralelo, trascendió que la Fundación ArgenINTA podría intervenir para cubrir los costos vinculados a los trabajadores de planta no permanente. De acuerdo con fuentes cercanas a las conversaciones, el presupuesto evaluado para reconocer esos años de servicio rondaría los $2.000 millones. ArgenINTA actúa como Unidad de Vinculación Tecnológica y administra proyectos financiados por organismos internacionales, empresas y entidades públicas. La unidad trabaja en desarrollo territorial, seguridad alimentaria, productividad y mejoramiento de los sistemas socioproductivos locales.
