La CONADU Histórica convocó a un cese total de actividades del 18 al 22 de agosto, en el marco de un plan de lucha por reclamos salariales y presupuestarios.
La Federación Nacional de Docentes, Investigadores y Creadores Universitarios (CONADU Histórica) anunció un paro total de actividades durante cinco días consecutivos, del 18 al 22 de agosto, según lo resuelto en su Congreso Extraordinario. La medida se enmarca en el plan de lucha del Frente Sindical de Universidades Nacionales.
El Congreso Extraordinario, con representación de sindicatos de base de todo el país, ratificó la convocatoria. Los delegados señalaron que, a pesar de la resolución cautelar favorable de la Corte Suprema de Justicia a planteos de la comunidad universitaria, el Poder Ejecutivo no ha dado respuestas a las demandas del sector.
Según la organización gremial, la brecha salarial acumulada desde diciembre de 2023 alcanza el 28,5% al mes de junio. También se menciona el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y la falta de pago de montos retroactivos a docentes y trabajadores preuniversitarios.
La CONADU Histórica propondrá al Frente Sindical de Universidades Nacionales coordinar acciones para ampliar el paro y articular medidas conjuntas. Además, se acordó comenzar a organizar una nueva Marcha Federal Universitaria junto a agrupaciones estudiantiles, el gremio nodocente, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y organismos de ciencia y tecnología.
El plan de lucha también incluyó una Jornada Nacional de Lucha el 6 de agosto, con cese de tareas, retiro gremial o paros locales, en rechazo al proyecto de ley denominado «Inviolabilidad de la Propiedad Privada». La modalidad de acción quedó a criterio de cada territorio.
El plenario expresó su rechazo a declaraciones del Poder Ejecutivo que calificaron de «terroristas» a sectores del movimiento popular y sindical docente. También se manifestó en contra de iniciativas legislativas vinculadas a modificar los esquemas de denuncias por violencia de género. El conflicto salarial se mantiene abierto en el plano presupuestario y en la defensa del modelo universitario público.
